
Ayer se inaguró en Buenos Aires la Feria Internacional del libro con un discurso del novelista Tomás Elloy Martínez.
El texto completo se publicó hoy en La Nación. Es conmovedor, sólido, amplio, lírico…
Habla de la relación de las palabras con las cosas
¿somos nosotros quienes creamos las palabras que nombran las cosas de la realidad o las cosas nacen de las palabras que las nombran?
de la enorme nostalgia de sus lecturas juveniles
Cada vez que he tenido en la vida una situación de desesperanza -y vaya si las he tenido: enfermedades, exilio, pérdida de personas amadas-, volví a esos libros de la infancia para que me devolvieran la fe en que todo regresa, de una manera u otra: todo puede ser recuperado. Así, he releído por lo menos cuatro veces dos novelas de construcción perfecta, El conde de Montecristo y La reina Margot, a las que sigo buscándoles en vano los lunares de arquitectura que no tienen.
De cómo escribir es “la envidia sana de la lectura”
Habla de cómo los libros forman a las personas
“Somos, así, los libros que hemos leído. O somos, de lo contrario, el vacío que la ausencia de libros ha abierto en nuestras vidas”
y a las naciones
“Cuando el poder no lee, el poder no piensa. Las dictaduras militares se negaron a leer. Como los comandantes no leían, lo único que los afectaba era lo que oían. Y, por lo general, oían lo que querían.”

También habla de la escritura en internet, en Blogs y en Wikipedia, y dice:

“El libro regresa ahora a lo que era en sus orígenes: una voz común que vamos creando día tras día. El conocimiento humano ha ido avanzado desde las narraciones en las cavernas a las discusiones en el ágora, y desde los manuscritos de los monjes y de los cortesanos a los tipos móviles de Gutenberg, y desde allí otra vez al ágora en la que todos participamos, a través de construcciones colectivas en la Red, como Wikipedia, esa inacabable enciclopedia a la que todas las culturas entregan su aportes, a través de weblogs o de novelas y poemas que se componen a cien manos. Ahora, como en el pasado, estamos escribiendo entre todos el infinito libro de la especie humana.”
Leanla. Es excelente.
Fotos: Del fotógrafo hungaro André Kertesz (1894-1985)















































